Te voy a contar un cuento. Imagina a una chica a la que llamaremos F. y a otra que bautizaremos como J.O.
Pues bien, F. y J.O. quedan con el objetivo de poder ver en vivo y en directo a Pereza. La oferta para poder ver este concierto también llegó a los oídos de una chica a la que llamaremos J., pero J. prefirió irse a tierras mañas.
Para J. desde aquí, lanzarte un:
- Muy mal, muy mal. Ya te vale, ya te vale.
Perdona si al leer te parece que me repito, pero es que en esta habitación desde la que escribo hay eco.
Sigo que me lío.
F. y J.O. quedan en un punto estratégico. F. lleva como GPS la intuición y J.O. lleva un plano sacado por Internet de la página de la Guía Campsa.
Se montan en el coche cual Carlos Sainz y Luis Moya (copiloto de Carlos por muchos años). F. es cual Carlos Sainz y J.O. su Luis Moya.
F. conduce y J.O. le va diciendo:
- Recto, izquierda raaasss, al segundo carril raaasss, derecha raaassss,....
Así hasta que llegan al destino. Les cuesta un poco conseguir saber exactamente donde están ya Rubén y Leiva esperándolas. Varios memos les dan direcciones incorrectas, J.O. se tensa por la incertidumbre, F. va tirando y su intuición hace que se acerquen al sitio. Lo acontecido con un poli local me lo ahorro, que no es plan de cachondearse de las autoridades. Prosigo:
¡Por fiiin!
Al llegar estas dos preciosidades les están esperando:

Comienza el Show. Está bien pero no están del todo cerca. Aprovechan que la gente se levanta y se plantan casi a los pies de Pereza. Cerca, cerca ^^.
Risas, fotos (en las que la cámara de F. no quiere nada a J.O. ¬¬) y las ganas de haber cogido las gafas de Rubén o Leiva son lo que se lleva J.O. del concierto de Pereza.
También tiene otras muchas sensaciones, pero se las guarda para ella porque si las cuenta ya sabéis más que ella.
Estar allí era maravilloso, el disfrutar de sus voces en vivo, la extraña sensación de no creerse que había llegado el día y que estaba tan cerquita de ellos. También es verdad, que este último álbum no es el mejor que tienen, ni a J.O. le gusta tanto como los anteriores, pero como ya me dijo, para J.O. es un lujo el poder verlos.
Un grato momento que ayuda a compensar otros momentos más malos.
Buenos pues.............
Colorín, colorado este cuento de dos bloggueras se ha acabado.
B-sos,
Justa Osadía.